Pedro de León Mojarro

Sun Tzu en el libro El arte de la guerra señala que “en el arte de la guerra, hay que tener claro que el objetivo es la victoria rápida, no las campañas largas. El líder que comprende el arte de la guerra es el poseedor del destino de la gente, el hombre de quien depende la paz o el peligro del Estado”

Viene a colación este clásico de clásicos, a propósito de la excesiva dinámica de trabajo que trae el presidente López Obrador, decidido a hacer en 6 años  lo que no se hizo varios años atrás.

Lo que desde afuera se ve es a un presidente cargando el 80 por ciento de la responsabilidad de gobierno y el otro 20 por ciento a cargo del gabinete federal, en buena medida dedicados a atender la agenda del presidente, descuidando la  de su responsabilidad.

En esta desbocada dinámica de trabajo son varios los frentes que están abiertos, indudablemente que,  con la intención de dar los mejores resultados, de eso no hay duda; sin embargo, como dice el dicho popular “no hagas cosas buenas que parezcan malas”.

El frente de frentes indudablemente lo encabeza la guerra contra el huachicol, misma que evidentemente en un mes y tal vez en un año sería difícil ganarla. No obstante el abasto de gasolina ha comenzado a regularizarse en la mayoría de los estados, lo que augura, sin echar las campanas al vuelo,  un resultado favorable para el país.

Afortunadamente ni la cancelación del aeropuerto, ni el desabasto de la gasolina han impactado en la estabilidad macroeconómica, el peso se defiende y la inflación está controlada, lo que indica que los mercados están tranquilos y a la expectativa. La inversión extrajera no está llegando como quisiéramos.

La huelga de las maquiladoras en Matamoros y  la toma de los ferrocarriles en Michoacán por los maestros de la CNTE, son dos frentes adicionales que incuestionablemente mandan señales ominosas  para la estabilidad de la economía. Y en estos dos frentes, la Secretaría de Gobernación, los secretarios de Comunicaciones y Transportes, así como la del Trabajo, no dan la menor señal de ayudar al presidente.

Un frente más que no debe soslayarse y atenderse, es el de la migración de centroamericanos. Sí, con respeto a los Derechos Humanos, pero también pensando en México, su economía y nuestros problemas, debe atenderse. Los migrantes centroamericanos, cuyo objetivo es el del sueño  americano, más que problema para los Estados Unidos son  un verdadero problema para nuestro país.

Dice Antonio Navalón “sin una revolución moral no podemos salir de donde estamos, pero con una revolución moral únicamente tampoco”. En materia del combate al huachicol tanto los grandes traficantes como los habitantes de Tlahuelilpan aún en medio de su pobreza tienen que sujetarse al imperio de la ley, lo mismo debe aplicarse para los profesores de la CNTE, los migrantes y varios frentes más con su respectiva priorización.

Sólo se requiere aplicar la ya muy popular frase del presidente al margen de la ley, nada;  por encima de la ley, nadie”, sean ricos o sean pobres, sean maestros o trabajadores de las maquiladoras. De otra manera, el dicho del presidente de que al tener honestidad el de arriba, habrá en los de abajo, con toda seguridad quedará sólo en dicho.

Los apoyos sociales comprometidos por el presidente ya han comenzado a entregarse, eso da muy bien para ganarse al pueblo, sin embargo no hay que perder de vista a los empresarios.

*Coordinador estatal del movimiento nacional Ruta 5

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