El nuevo paradigma del gobierno municipal

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*Pedro de León Mojarro

 

Durante estos días he platicado con varios presidentes recién electos y lamento decir que tanto los de nuevo ingreso como los 15 reelectos, no saben en dónde están parados; unos más y otros menos, pero la mayoría van a tomar las riendas en donde la gobernabilidad está más que extraviada y la inseguridad es la queja generalizada de los habitantes, repito de la mayoría de los municipios.

 

Esa realidad junto con dos variables adicionales; la primera, la austeridad ante la escases de recursos; y la segunda, la urgencia de seguridad y honestidad en el ejercicio de gobierno. Variables surgidas del mandato ciudadano que le otorgó a Andrés Manuel todo el poder y con éste la exigencia de hacerlas realidad.

 

Durante muchos años, sobretodo los de la bonanza petrolera, la constante fue el dispendio, el malgasto, el incremento de la burocracia y por supuesto la corrupción, entre otros. Los recursos del Ramo 33 fueron pensados desde el gobierno de Ernesto Zedillo, para atender la infraestructura social básica (agua, luz, drenaje incluida la infraestructura de salud y educación); lamentablemente, lo único que generó fue el libertinaje por que no hubo reglamento ni autoridad que hiciera cumplir el mandato del legislador, plasmado en la Ley de Desarrollo Social.

 

La llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República, abre la posibilidad del cambio de régimen (entendido como la transformación radical de las instituciones y métodos en el ejercicio del gobierno) y con éste, el cambio de paradigma (modelo) de gobierno municipal, comenzando:

 

1.- Porque el titular del ejecutivo municipal asuma a plenitud la urgencia y la obligación de luchar las 24 horas del día, sí es necesario, para lograr a lado de los ciudadanos, la paz y la tranquilidad que tanto anhelamos; acción que debe ser pensada fundamentalmente en la prevención antes que en la contención y el ataque, está de sobra demostrado que la violencia sólo genera más violencia y que de nada han servido los miles de millones mal gastados en armamento, patrullas y policías.

 

Ojalá y ahora si en el presupuesto 2019, los legisladores aprueben como una de las mayores partidas presupuestales la de darle futuro y destino a la juventud mexicana con educación y empleo.

 

2.- La transparencia, eficiencia y austeridad en la administración de los recursos, deberá ser la segunda variable.

 

3.- Darle prioridad a las 5 millones de familias que todavía se debaten en la pobreza y la pobreza extrema; situación que significa vivir en la incertidumbre de si habrá para comer el día de hoy y mañana.

 

4.- Hacer el diagnóstico, planeación, programación y ejecución de los recursos con y para los ciudadanos del municipio, lo que significa acabar con la discrecionalidad y la decisión en el escritorio de obras y acciones decididas unipersonalmente que muchas veces nada tienen que ver con las necesidades básicas de la población.

 

Éstas, entre otras acciones deberán MARCAR LA DIFERENCIA, misma que yo le llamaría EL NUEVO TRATO de los ayuntamientos; fundamentado en la teoría de David Easton, denominado la “Caja de Easton”, que significa “primero, escuchar las demandas ciudadanas; segundo, filtrarlas por orden de urgencia; tercero, ajustarlas al presupuesto real, para no caer en la deuda; cuarto, responder con una acción desde las instituciones del gobierno a una demanda determinada”.

 

Ojala que los nuevos gobiernos municipales sean conscientes del lugar en el que están parados y con ello se pongan a trabajar en lo inmediato sobre las líneas que ha trazado López Obrador y el mandato expresado en las urnas por los electores.

 

*Presidente de Unidos Podemos A.C. ZACATECAS

Correo: pedro_deleonm@hotmail.com

Facebook: Pedro de León Mojarro

Twitter: @Pdeleonm

Sitio Web: www.pedrodeleon.mx

 

 

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