Los números de la pandemia

Comparte esto:

Por: Dr. José G. Estrada

Las emociones fuertes nublan la escasa inteligencia del ser humano. Y allí tenemos que ante esta eventual circunstancia, la tendencia general es dejarse llevar por los desasosiegos permanentes del vaporoso ánimo personal. También es ya una verdad de Perogrullo que la información es poder. Quién más datos organizados e información relevante posea, se puede convertir en el 0.0001% de la élite que domina a este planeta.

Sin pretender, por supuesto, que las presentes notas puedan constituir un paliativo a las agitadas conciencias locales, nacionales y mundiales que se puede observar, están absolutamente opacadas en su actividad de raciocinio adecuado, derivado lo anterior de esa emoción harto frecuente que se caracteriza por una sensación desagradable provocada por la percepción de un peligro, sea este real o supuesto, en el caso que nos ocupa, más supuesto que real, y en el particular, futuro o futuro inminente, y que se denomina vulgarmente como miedo, y que ahora es por ese bicho denominado Coronavirus, azote mundial de las más otrora lúcidas inteligencias, ya que estamos ciertos, y la ciencia de la estadística lo puede confirmar, que van a ser más las muertes y sufrimientos derivados de los daños colaterales a la economía, a la paz del espíritu y a las relaciones públicas y privadas por este temor, que las propias provocadas de manera directa por ese agente infeccioso acelular.

Veamos: las pandemias, epidemias y azotes microscópicos han sido una constante en la humanidad. Recordaremos las cifras de algunas: la Peste Negra, que diezmó Europa por allí de los años 1347 a 1351 mató a 200 millones de personas, calculándose del 50 al 70% de la población existente; la viruela en 1520, mató aproximadamente a 56 millones, básicamente nativos americanos; en Europa, esta misma viruela, y ya en el siglo XIX, mataba aproximadamente a 400,000; la gripe española (1918-1919) se llevó a 50 millones; la llamada Plaga de Justiniano (no se supo qué bicho, a ciencia cierta), en el 541 a 542 de nuestra era, provocó el deceso de 30 a 50 millones de personas; el SIDA, desde 1981 a matado a 35 millones; la llamada Tercera Peste (1855) mandó a la fosa a 12 millones; la Peste Antonina (165-180 de nuestra era) a 5 millones; la Gripe Asiática entre 1957 al 58 mató 3 millones; diversos tipos de gripes, como las llamadas Gripe Rusa (1889-1890), Gripe de Hong Kong (1968-1970), el Cólera (1817-1923) la Viruela Japonesa (735-737), se han llevado al sepulcro a cerca de 1 millón de personas cada una; la Fiebre Amarilla (finales de 1800), mató a 150 mil; el Ebola entre 2014 a 2016 mató a 11,300; el SARS (2002-2003) unas 770 personas y se hizo una gran alharaca, igual que ahora.

Al 17 de marzo de 2020 las estadísticas arrojan que en un mundo de algo así como 7,625,000,000 (siete mil seiscientos veinticinco millones de personas, han fallecido por el Coronavirus 7,000 personas con 312,000 contagios registrados; y que de los casos infectados, sólo fallece menos del 1% y hasta el 0,3% y que este número se concentra en personas que ya tenían algún tipo de padecimiento grave o medianamente grave; de tal suerte que tenemos que, suponiendo, que toda la humanidad se contagiara (cosa absolutamente improbable), es decir, esos más de 7 mil millones de personas, y que falleciera el 0,5 %, tendríamos una cifra de fallecidos de algo así como 38,125,000 decesos a nivel global, toda una ganga desde el punto de vista de la estadística.

Por supuesto que el último escenario calculado nunca va a pasar, y vamos a ver, me remitiré a su momento a los hechos, que habrá unos miles más de decesos a nivel mundial derivado de contagios miles de veces menos que estas catastróficas propuestas numéricas, por lo cual, va a ser cierta una vez más esa ley inveterada de los humanos sentimientos en el sentido de que sigue siendo el miedo, y no la razón, una emoción básica que rige de manera determinante la conducta.

En el caso particular que nos ocupa, el miedo va a causar más desastres que el mismísimo virus multi referido. A su tiempo.

Correo Electrónico:

estradagp@hotmail.com

348 total views, 2 views today

Comparte esto:

Comentarios