Recuerdan vecinos de San Cayetano sus historias de barrio
- La pequeña plazuela de San Cayetano, ubicada a un costado del templo del Sagrado Corazón de Jesús, fue el escenario de las Tertulias en Familia
- El Secretario General de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, dijo que con estas tertulias se busca rescatar la grandeza de estos barrios y su gente
Zacatecas, Zac., 17 de julio de 2026.- Las Tertulias en Familia que impulsa el Gobernador David Monreal Ávila llegaron al barrio de San Cayetano, a una plazuelita que se ubica entre los callejones Josefa Ortiz de Domínguez y De Acosta, a un lado del templo del Sagrado Corazón de Jesús, en el centro de la capital.
Los vecinos de los callejones del Trabajo y del Rebote, así como de las plazuelas del Carmen y de la Loma recordaron su infancia, esa infancia llena de alegría, de juegos y de travesuras; esa infancia que disfrutaba de las tradiciones del día de muertos y de navidad, con sus enormes nacimientos y los bolos con cacahuate, colaciones y galletas de betún.
Un nacimiento enorme se instalaba en la casa del señor Candelario, tenía iglesias, pasajes hermosos, se hacían fogatas y se entregaban bolos. Ahí había cabida para todos. Las puertas siempre estaban abiertas, comentaron quienes asistieron a las tertulias.
Acompañados por el Secretario General de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, hablaron como el día de muertos, también era un disfrute, con máscaras de cartón, pintadas por los mismos niños y que cargaban en una tabla siempre a un amigo de juegos para recorrer las calles y pedir el muerto.
Los más grandes, recordaron el tiempo en que comenzaron a llegar las televisiones. Aquí en el barrio solamente había dos personas que tenían una. En casa de los papás de Gerardo Félix y doña Julia, una señora que vendía dulce. Nos permitían entrar a sus casas a ver programas y el que más se disfrutaba era ver los cuentos de cachirulo.
Hablaron de sus carretas de baleros, de sus recorridos cuesta abajo en las calles del lugar y como había vecinos, quienes, molestos por el ruido, les lanzaban agua. Muchas veces los de tránsito se las quitaban porque dañaban el adoquín.
Refirieron también los sábados de gloría, cómo se lanzaban agua desde las azoteas y que incluso bañaban a los policías.
Fue una velada llena de recuerdos y anécdotas, que estuvo acompañada de agua de horchata y refresco y que cerraron con un pozole calientito en una noche que comenzaba a refrescar.
Ahí, el Secretario General de Gobierno habló del interés de la administración estatal que encabeza el mandatario David Monreal Ávila por rescatar esa historia. Cada rincón, dijo, esconde una historia y por eso el deseo de rescatar la grandeza de esos barrios y su gente.

