LISSETTE Y JONATHAN: UN AMOR QUE CRUZÓ FRONTERAS PARA CELEBRAR TRES DÍAS DE ENSUEÑO EN JALPA
Jalpa, Zacatecas,- Hay celebraciones que se convierten en recuerdos para toda la vida. Así ocurrió con el matrimonio de Lissette Robles y Jonathan Ath, una joven pareja radicada en Estados Unidos que eligió Jalpa para celebrar su unión. Fueron tres días de alegría, elegancia y emociones, con la llegada de 40 invitados procedentes de distintos puntos de la Unión Americana, quienes se sumaron a una gran cantidad de familiares y amigos de la región para hacer de esta boda una celebración verdaderamente inolvidable.
Los festejos comenzaron el viernes con una espléndida bienvenida en La Mezcalera Real de Jalpa, donde los bocadillos, vinos y el tradicional mezcal dieron el toque especial a una noche de convivencia. El sábado 10 de octubre llegó el momento más emotivo: una hermosa ceremonia matrimonial en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, donde Lissette, radiante y emocionada, unió su vida a la de Jonathan. La elección de Jalpa tuvo un significado muy especial, pues la novia quiso honrar las raíces de su madre, Martha Dorantes de Robles, originaria de esta tierra, y sellar su historia de amor ante la Virgen de Guadalupe.
Jonathan, estadounidense de raíces camboyanas, compartió con entusiasmo la ilusión de su esposa de celebrar su matrimonio en México. La recepción fue sencillamente espectacular, con excelente gastronomía, vino tinto, mezcal, mariachi, DJ y un ambiente de alegría que reunió a invitados de distintas culturas y generaciones. La familia Robles Dorantes fue anfitriona de esta gran celebración, cuidando cada detalle para que quienes viajaron desde tan lejos disfrutaran de la hospitalidad y las tradiciones de Jalpa.
Momentos especialmente emotivos vivieron Martha Dorantes y su esposo, Víctor Robles, quienes disfrutaron plenamente la felicidad de su hija, rodeados del cariño de familiares y grandes amistades. La fiesta, que se prolongó durante tres días, dejó recuerdos imborrables entre quienes compartieron esta ocasión tan especial. La boda de Lissette y Jonathan fue mucho más que una celebración de lujo: fue un hermoso encuentro de familias, culturas y raíces, una muestra de que el amor no conoce fronteras y de que siempre existen razones para volver a la tierra de nuestros orígenes. ¡Muchas felicidades a los nuevos esposos!






