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Se llegó otra vez el día del Señor de Jalpa: fe, historia y devoción que unen a un pueblo

Jalpa, Zacatecas.– A unas horas de iniciar un nuevo año, los jalpenses se preparan para una de las fechas más profundas y significativas de su identidad comunitaria: la festividad del Señor de Jalpa, patrono y símbolo de devoción para miles de fieles dentro y fuera del municipio.

Cada 1 de enero, la imagen sagrada —conocida también como el Señor del Hospital— sale a las calles cobijada por la fe de su pueblo, acompañada de oraciones, cantos y promesas. La procesión recorre gran parte de la cabecera municipal y culmina en la parroquia, donde se celebra la misa solemne del mediodía, considerada el momento más importante de la jornada.

Más allá de lo religioso, el Señor de Jalpa representa una leyenda viva, una herencia histórica que ha sido preservada gracias al trabajo de investigación y difusión del cronista municipal, Profesor Héctor Pascual Gómez Soto, quien ha documentado la tradición oral y las leyendas que rodean a esta imagen.

La devoción al Señor de Jalpa está ligada a los orígenes mismos del pueblo. De acuerdo con la tradición, el templo parroquial tuvo sus primeros antecedentes hacia 1535, y aunque la construcción actual pertenece al siglo XVII, el Cristo ha permanecido como símbolo espiritual, protector y referente cultural del sur de Zacatecas.

Entre las historias transmitidas por generaciones, destaca la del peso milagroso del Cristo, que habría impedido que la imagen fuera retirada del altar en tiempos de conflicto. Leyendas como esta fortalecieron la fe popular y reforzaron la idea de que el Señor de Jalpa permanece donde su pueblo lo necesita.

La festividad del 1 de enero marca también el cierre del decenario y de la feria patronal que inicia el 19 de diciembre, convirtiéndose en un encuentro de familias, migrantes y creyentes, muchos de ellos retornando desde Estados Unidos y otras ciudades para acompañar la procesión y agradecer los favores recibidos.

En un tiempo donde todo parece cambiar con rapidez, la devoción al Señor de Jalpa permanece intacta. Mañana, una vez más, la imagen recorrerá las calles arropada por su gente, recordando que las tradiciones no solo cuentan la historia de un pueblo, sino que también lo mantienen unido.

Para los jalpenses, el primero de enero no es solo el inicio de un nuevo año: es el día del Señor de Jalpa.