T-MEC: una oportunidad para defender a México desde Zacatecas
Por Mtra. en Ciencias y Diputada Federal Julia A. Olguín Serna
México vive un momento importante frente al futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, conocido como T-MEC. No se trata solamente de un acuerdo comercial; se trata de una herramienta que influye en el empleo, la producción, el campo, las exportaciones, las inversiones y la economía de millones de familias mexicanas.
Por eso, en esta etapa, la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum merece respaldo y también comprensión. Defender a México no significa confrontar por confrontar, ni aceptar condiciones que lastimen nuestra soberanía. Significa actuar con serenidad, firmeza e inteligencia, poniendo siempre por delante el interés nacional.
La Presidenta ha sido clara: México debe mantener una relación de respeto con Estados Unidos y Canadá, pero sin renunciar a su dignidad. Esa es una posición correcta. Nuestro país es un socio estratégico para América del Norte y ha demostrado, con trabajo y capacidad, que aporta de manera decisiva al desarrollo de la región.
Sin embargo, hablar del T-MEC no debe quedarse en las grandes mesas de negociación ni en los datos técnicos. Desde Zacatecas también tenemos mucho que decir. Nuestro estado no puede ser visto como espectador de las decisiones comerciales del país. Zacatecas tiene campo, minería, comercio, talento, juventud y una relación humana muy profunda con Estados Unidos a través de sus migrantes.
En el Distrito 2 federal electoral, particularmente en el sur de Zacatecas, sabemos bien lo que significa vivir conectados con el norte. En municipios como Nochistlán, Jerez, Tlaltenango, Loreto, Cuauhtémoc, Joaquín Amaro, Jalpa, Juchipila, Apozol, Tabasco, Moyahua y muchas comunidades de la región, casi todas las familias tienen una historia migrante. Hay padres, madres, hijos, hermanos y abuelos que han trabajado en Estados Unidos para apoyar a los suyos y seguir construyendo, desde lejos, el bienestar de sus comunidades.
Por eso, cuando se habla del T-MEC, también se habla de nosotros. Se habla de las familias que reciben remesas, de los negocios que se sostienen con ese ingreso, de las viviendas que se construyen con años de esfuerzo, de las fiestas patronales que se mantienen con el apoyo de los paisanos y de las comunidades que nunca olvidan a quienes tuvieron que salir para salir adelante.
El sur de Zacatecas no es una región aislada. Es una región migrante, productiva y profundamente vinculada con la economía de América del Norte. Lo que ocurra con el T-MEC puede influir en el empleo de nuestros paisanos, en la estabilidad de las familias, en el precio de productos, en la producción del campo, en la confianza para invertir y en las oportunidades para nuestros jóvenes.
Por eso debemos ver esta revisión no sólo como un reto, sino también como una oportunidad. Una oportunidad para que Zacatecas sea tomado en cuenta. Una oportunidad para fortalecer el campo, acompañar a los productores, impulsar la capacitación de nuestros jóvenes y respaldar a las familias migrantes con una política más humana y más justa.
Defender el T-MEC desde México no debe significar defender únicamente a las grandes empresas. También debe significar defender a los trabajadores, a los pequeños productores, a los comerciantes, a las mujeres que sostienen la economía familiar y a los migrantes que todos los días aportan a dos naciones.
Como diputada federal por Zacatecas, estoy convencida de que nuestra responsabilidad es llevar estas voces a la discusión nacional. No podemos permitir que las decisiones se tomen sin mirar a los municipios, sin escuchar al campo y sin entender a las comunidades migrantes.
Respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum en esta etapa es respaldar una defensa seria de México. No se trata de aplaudir sin pensar; se trata de reconocer una ruta responsable: diálogo con nuestros socios, defensa de la soberanía y visión de futuro.
Desde Zacatecas, y particularmente desde el Distrito 2 federal, debemos decirlo con claridad: el T-MEC también debe servir para que nuestras comunidades tengan mejores condiciones de vida. Que el comercio internacional no se traduzca sólo en cifras, sino en bienestar.
México tiene mucho que defender. Zacatecas también. Y el sur zacatecano, con su gente trabajadora, migrante y solidaria, debe estar presente en esta conversación nacional.
El T-MEC es una oportunidad para defender a México, pero también para recordar que la grandeza de nuestro país empieza en sus comunidades.

