Política

Miguel Auza exige que el Órgano Interno de Control deje de proteger el silencio

Miguel Auza, Zac. La paciencia de la ciudadanía parece haberse agotado. A pocos meses de haber sido entregada, la remodelación del kiosco de la Plaza Principal ya muestra un evidente deterioro, pese a que la obra tuvo un costo oficial de 479 mil 844.77 pesos y fue inaugurada en diciembre pasado por el alcalde Arturo Calderón Rueda, el director de Desarrollo Económico Alfredo Martínez y la Escuela de Conservación y Restauración Refugio Reyes.

Además de haberse ejecutado en un plazo que prácticamente duplicó el tiempo establecido en el proyecto original, la obra presenta daños visibles que han generado fuertes cuestionamientos sobre la calidad de los materiales utilizados y la ejecución de los trabajos.

Frente a esta situación, ciudadanos de Miguel Auza exigen que el Órgano Interno de Control (OIC) cumpla con la función para la que fue creado: investigar, fincar responsabilidades y garantizar que los recursos públicos sean ejercidos con transparencia.

Las críticas se dirigen al titular del OIC, Ángel Esparza, hijo del excandidato a la Presidencia Municipal Alfredo “Fello” Esparza, a quien ciudadanos señalan por mantener silencio frente a este caso y otras presuntas irregularidades de la actual administración municipal. En el ámbito político local también han circulado señalamientos sobre una presunta relación de cercanía entre el órgano de control y el gobierno municipal; hasta el momento, dichas versiones no han sido confirmadas oficialmente.

Mientras tanto, el kiosco continúa deteriorándose y la ciudadanía sigue sin conocer si existe alguna investigación, procedimiento administrativo o sanción contra quienes autorizaron, supervisaron o ejecutaron una obra que hoy genera más cuestionamientos que resultados.

La exigencia ciudadana es clara: que el Órgano Interno de Control deje de ser un espectador y actúe conforme a la ley. Porque el silencio también puede convertirse en una forma de complicidad cuando las instituciones omiten investigar el destino de los recursos públicos.