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Del plato a la boca… se cae la sopa

Del plato a la boca… se cae la sopa

El mentidero político de Jalpa ya mueve sus primeras cartas

Por Lic. José Juan Llamas Saldívar
Director de Pulso del Sur

“Del plato a la boca se cae la sopa”, reza el viejo refrán, y en política parece escrito a la medida. Faltan “9 meses y 10 días” para el 6 de junio de 2027 y, aunque todavía no hay candidaturas formales ni siquiera un escenario completo de las fuerzas que habrán de competir, en los mentideros de Jalpa ya comienzan a moverse los nombres. Si hay de otra, dicen algunos; lo cierto es que el ajedrez político comienza a acomodar sus primeras piezas y hay, por lo menos, tres cartas que hoy llaman particularmente la atención.

El primero es el actual alcalde “Olegario Viramontes”, quien se encamina a su segundo informe de gobierno con una posición que no puede desdeñarse. Tiene presencia, reconocimiento y una administración que todavía puede darle margen para cerrar fuerte. El reto, dicen quienes observan la política local, está precisamente en “reorganizar y darle mayor contundencia a su último año”, refrescar la imagen, imprimirle mayor acción al gobierno y, quizá, renovar el discurso. El llamado sería no dejarse llevar por el “canto de las sirenas”: en política siempre hay opciones, y aunque hoy el alcalde luce bien posicionado, todavía falta mucho camino por recorrer.

En el otro lado del tablero vuelve a levantar polvo el nombre de “Noé Guadalupe Esparza Martínez”, uno de los alcaldes más jóvenes que ha tenido Jalpa. Tres años después de haber concluido su administración, su figura vuelve a aparecer en las conversaciones morenistas. Su paso por el Ayuntamiento tuvo aciertos y errores propios de una administración joven, pero quienes lo mencionan aseguran que conserva una aceptación importante. Incluso hay quienes se preguntan si, de haber sido él el abanderado de MORENA hace tres años, el resultado electoral en Jalpa habría sido diferente. Pero antes de pensar en candidaturas, MORENA tendrá que hacer algo fundamental: “operación cicatriz y unidad interna”.

Y en esa recomposición también aparecen otros nombres. Se menciona a “Óscar Alejandro Díaz Anaya”, actual juez segundo mixto de primera instancia y de lo familiar del Distrito Judicial de Jalpa, así como nuevamente a “Miguel Velasco”, quien vuelve a levantar la mano. Mientras tanto, la maestra y dirigente morenista “Maribel Villalpando” vuelve a mover sus piezas y a realizar ajustes dentro de su grupo político. Falta saber si todo este movimiento tiene que ver con una eventual reelección legislativa o con la construcción del escenario municipal. Lo cierto es que, si MORENA quiere conservar posibilidades competitivas en Jalpa, tendrá que resolver primero quién logra aglutinar a sus diferentes grupos.

Y hay una tercera carta que tampoco debe perderse de vista: “Ana Llamas”, abogada y dirigente petista en Jalpa, quien ya levantó la mano y mantiene cercanía con las dirigencias estatal y nacional del PT. Su eventual candidatura podría adquirir mayor fuerza si logra construir una fórmula competitiva y, en los corrillos, incluso se habla de un posible equipo con el influencer “Héctor Aparicio” para la diputación local. De concretarse algo parecido, la elección podría adquirir un ingrediente adicional de competencia y hacer todavía más interesante el escenario.

Hoy, a nueve meses y diez días de la elección, “nadie tiene la candidatura en la bolsa”. No hay que olvidar que en política los acuerdos cambian, las alianzas se construyen y se rompen, aparecen nuevos nombres y muchas veces quien parece seguro termina quedándose en la orilla. Jalpa apenas comienza a calentar motores y todavía falta conocer quiénes buscarán la gubernatura, cómo se acomodarán los partidos y, sobre todo, qué decidirá finalmente el electorado. Por ahora son cartas sobre la mesa, nombres que circulan y apuestas de café. Porque, como dice el refrán: “del plato a la boca… se cae la sopa.”