Los tiempos llegaron en Jalpa y Olegario ¿repetirá?
DE POLÍTICA Y MENTIDERO
Los tiempos llegaron en Jalpa y Olegario ¿repetirá?
Por el Lic. José Juan Llamas Saldívar
A la política municipal de Jalpa se le terminó aquello de que “todavía falta mucho”. Del 24 de septiembre de 2026 al domingo 6 de junio de 2027 quedan apenas 255 días: ocho meses y trece días. Y en términos políticos es todavía menos: las precampañas para los ayuntamientos zacatecanos están previstas del 4 de enero al 12 de febrero y las campañas comenzarán el 4 de abril. Por eso, aunque nadie tenga todavía una candidatura formal en la bolsa, los movimientos comenzaron, los nombres circulan y cada grupo empieza a medir hasta dónde le alcanza. Los tiempos llegaron.
En el PAN, todas las miradas apuntan al actual alcalde Olegario Viramontes Gómez. En los mentideros políticos se habla de mediciones que lo colocarían como la carta con mejores números dentro de su grupo para buscar la continuidad del proyecto municipal. También han aparecido quienes impulsan al exalcalde Edgar Viramontes Cárdenas y quienes mencionan al actual secretario de Gobierno municipal, Juan Luis López. Pero esta semana el mensaje desde el grupo gobernante pareció endurecerse: las expresiones públicas alrededor de otros nombres disminuyeron y Olegario comenzó a cerrar filas. El alcalde estará además atento al movimiento político de este sábado, cuando Alejandro “Alito” Moreno visite Zacatecas; la visita del dirigente nacional priista está confirmada y la propia dirigencia estatal del PRI ha reconocido que trabaja rumbo a 2027 y que existe disposición para construir una coalición.
Ahí estará una de las claves de Jalpa: la eventual alianza PAN-PRI-PRD. Si esas fuerzas consiguen nuevamente sentarse en una misma mesa, acordar candidato y evitar fracturas internas, configurarán un escenario distinto al que tendrían compitiendo por separado. Y dentro de esa negociación, el nombre de Olegario necesariamente estará sobre la mesa. No porque la elección esté resuelta —faltan todavía demasiadas decisiones—, sino porque es el alcalde en funciones y porque cualquier definición opositora tendrá que considerar tanto sus números como el desgaste natural de gobernar. Si finalmente la candidatura recayera en otra figura, el tablero municipal tendría que volverse a acomodar prácticamente desde cero.
En MORENA tampoco faltan nombres. En las conversaciones políticas locales aparecen Alex Díaz Anaya, Noé Guadalupe Esparza y Miguel Ángel Velasco Nieves, perfiles distintos pero con experiencia y presencia política. La definición, sin embargo, no dependerá únicamente de quién tenga mayores simpatías en Jalpa. Mucho tendrá que ver la candidatura a la gubernatura, las alianzas estatales y, especialmente, la relación que termine construyéndose con el PT. Si MORENA y el Partido del Trabajo deciden caminar separados, el voto de ese bloque político se dividiría; cuánto afectaría a cada uno solamente podrán decirlo las urnas. En el PT, mientras tanto, también se menciona a la actual regidora Ana Llamas como una de las figuras que buscarían espacio en 2027.
Y todavía queda Movimiento Ciudadano, que observa las posibles rupturas y desencuentros de los demás partidos. En los corrillos políticos aparece el ingeniero José María Tiscareño como una posible carta, aunque también se habla de su disposición para participar en un eventual proceso interno panista. Nada está escrito todavía y justamente ahí radica lo interesante: quedan aspirantes por aparecer, acuerdos por construir y seguramente más de alguna ruptura por venir. Porque cuando comiencen las definiciones, algunos encontrarán candidatura… y otros encontrarán una puerta abierta en otro partido.
Así que no, para Jalpa ya no falta tanto. Faltan 255 días para las urnas y poco más de tres meses para que comiencen formalmente las precampañas. Hoy el escenario muestra a Olegario Viramontes como una figura central dentro del proyecto que actualmente gobierna el municipio; MORENA mueve varias posibilidades; el PT calcula su propia fuerza; MC espera oportunidades y PRI, PAN y PRD deberán resolver si vuelven a caminar juntos. Pero falta la pieza que puede mover muchas de las demás: la definición estatal. Cuando Zacatecas conozca candidatos, alianzas y rupturas rumbo a la gubernatura, también Jalpa terminará de acomodar su tablero. Por ahora apenas comienzan los movimientos. Y como siempre ocurre en política, del plato a la boca… se cae la sopa.

