Julia A. Olguín SernaPolítica

2027: el año de las mujeres, pero no de las confianzas

Las encuestas marcan tendencias, pero los resultados se construyen con trabajo, cercanía y respuestas a las necesidades de la ciudadanía.

Por Mtra. en Derecho Electoral y Diputada Federal con licencia Julia A. Olguín Serna

Colaboración editorial para Pulso del Sur

Zacatecas se acerca a uno de los procesos electorales más importantes de los últimos años. El próximo 6 de junio de 2027 estarán en juego la gubernatura, las presidencias municipales de los 58 ayuntamientos, las 30 diputaciones del Congreso del Estado y la renovación de la Cámara de Diputados federal. No será una elección menor. Se pondrán a consideración de la ciudadanía proyectos, trayectorias, resultados y propuestas. Pero también será un proceso especialmente significativo para las mujeres, cuya participación en la vida pública ha dejado de ser una aspiración para convertirse en una realidad política que merece consolidarse.

Las encuestas recientes ofrecen una primera lectura del escenario zacatecano. Diversas mediciones colocan a Morena al frente de las preferencias partidistas, aunque con diferencias importantes entre estudios. CE Research, en su medición del 30 de octubre, registró 39 por ciento para Morena, frente a 20 del PAN y 19 del PRI. En contraste, una encuesta de Enkoll de octubre ubicó a Morena con 28 por ciento, al PRI con 17 y a Movimiento Ciudadano con 15. Además, algunos escenarios con aspirantes específicos muestran contiendas mucho más cerradas. Son cifras que deben interpretarse con prudencia: una preferencia partidista no equivale necesariamente al respaldo a una candidatura, y ninguna encuesta sustituye la decisión ciudadana en las urnas.

Hay otro dato que merece especial atención: 2027 será una elección de enorme relevancia para la representación femenina. El Instituto Nacional Electoral estableció que los partidos políticos nacionales deberán postular al menos nueve mujeres entre las 17 gubernaturas que se renovarán. En Zacatecas, la legislación también garantiza la paridad en las candidaturas a diputaciones y ayuntamientos. Esto significa que veremos a muchas mujeres participando en las decisiones más importantes de nuestros municipios y del estado. Sin embargo, el verdadero avance no estará solamente en alcanzar una candidatura, sino en demostrar capacidad, preparación, sensibilidad social y compromiso con los resultados.

Desde mi experiencia en el Distrito 02 federal, particularmente en el sur de Zacatecas y la región de los cañones, he aprendido que las prioridades ciudadanas van mucho más allá de las disputas políticas. En Jalpa, Juchipila, Apozol, Huanusco, Tabasco, Moyahua, Nochistlán y otras comunidades, las familias hablan de seguridad, carreteras, agua, campo, salud, migración y oportunidades para sus jóvenes. También encontramos mujeres que sostienen negocios, administran hogares, participan en actividades productivas y encabezan esfuerzos comunitarios. Su presencia en la política debe traducirse en una representación que conozca esas realidades y sea capaz de atenderlas.

Los programas sociales, las jornadas de atención y los espacios de diálogo sobre bienestar también forman parte de la relación cotidiana entre instituciones y ciudadanía. Pero es importante distinguir el trabajo de gobierno de la organización partidista. Los apoyos públicos son derechos que deben garantizarse sin condicionamientos políticos, mientras que la confianza electoral se construye mediante propuestas, resultados y libertad de elección. Esa distinción fortalece la democracia y permite valorar con mayor claridad lo que cada proyecto político ofrece a la sociedad.

Morena llega a esta etapa con presencia territorial y niveles importantes de preferencia en distintas encuestas, pero también frente a una oposición que buscará competir por cada espacio de representación. Por ello, sería equivocado considerar que las mediciones actuales resuelven anticipadamente el proceso. La unidad interna, el respeto a las diferencias, la selección transparente de candidaturas y la disposición para escuchar las críticas son asuntos que deberán atenderse con seriedad. Ningún partido debe perder de vista que gobernar exige responder tanto a quienes lo respaldan como a quienes piensan distinto.

Estoy convencida de que 2027 debe representar una oportunidad para que más mujeres participen, decidan y ejerzan responsabilidades públicas con plena libertad y capacidad. Pero también debe ser una oportunidad para elevar la calidad de nuestra política. Las encuestas pasarán, las campañas terminarán y los resultados llegarán; lo que permanecerá será la responsabilidad de atender a Zacatecas y sus regiones. Porque la confianza no se hereda ni se garantiza con una ventaja en las mediciones: se construye con hechos, se fortalece escuchando y se honra con resultados.