En el sur también se cuestiona la utilidad de las “glorietas de la muerte”
Cañón de Juchipila, Zac., 17 de agosto de 2025.- Tras el inicio de la demolición de las denominadas “glorietas de la muerte” en Vetagrande, la discusión se ha extendido a todo el estado, particularmente al sur, donde la población mantiene opiniones divididas sobre la utilidad de estas construcciones que fueron levantadas en 58 municipios durante el sexenio de Miguel Alonso Reyes.
Tabasco: indiferencia y estorbo
En el municipio de Tabasco, entrevistados por Pulso del Sur señalaron que la glorieta existente “es más un estorbo que una ayuda”. Aunque reconocen que forma parte del paisaje urbano, aseguran que no cumple con una función real para ordenar el tránsito.
Huanusco: la más cuidada
En contraste, en Huanusco, habitantes describen la suya como “la más bonita” de la región, al ser la única que ha recibido mantenimiento y atención por parte de las autoridades locales. “Aquí sí sirve como punto de referencia y embellece la entrada”, compartieron vecinos.
Jalpa: abandono y olvido
La glorieta de Jalpa es considerada por los ciudadanos como “la más infuncional”, mal ubicada y sin planeación. “Está olvidada, si la quitan ni cuenta nos damos”, expresó uno de los entrevistados.
Apozol: accidentes e inundaciones
En Apozol, la población no dudó en calificarla como un riesgo: “Es causa de accidentes e inundaciones; si la quitan, para mí mejor”, señaló Martha, habitante del municipio.
Juchipila: paso obligado sin diseño
Los vecinos de Juchipila reconocen que su glorieta sigue viva únicamente porque es un paso obligado, aunque lamentan la falta de creatividad. “Tan caras y que no sirvan para maldita la cosa… les faltó diseño e imaginación”, expresó un conductor.
Moyahua: abandono en la entrada sur
En Moyahua, la rotonda es paso obligado al ingresar desde el sur hacia Zacatecas, pero priva el abandono y la falta de funcionalidad. “Solo está porque está en la entrada”, comentaron habitantes.
Entre la crítica y la resignación
En general, la población de esta zona del estado coincide en que las glorietas, más que obras de movilidad, terminaron siendo símbolos de gasto excesivo y poca planeación. Aunque no todos aprueban su demolición, sí reconocen que la mayoría carece de funcionalidad y no representan seguridad ni identidad para los municipios.
Con la demolición ya iniciada en Vetagrande, la mirada se centra ahora en cuáles de estas estructuras podrían seguir el mismo destino en el sur de Zacatecas.







