Recuperar la confianza también es transformar
Recuperar la confianza también es transformar
La próxima elección no sólo medirá preferencias políticas; también dirá qué tan cerca estuvieron gobiernos, representantes y partidos de las necesidades reales de la gente.
Por la Mtra. en Derecho Electoral Julia A. Olguín Serna
Diputada federal con licencia
Colaboración especial para Pulso del Sur
Recorrer nuevamente los municipios y escuchar directamente a la gente me ha permitido confirmar algo que muchas veces se pierde entre informes, estadísticas y oficinas: la ciudadanía quiere gobiernos cercanos. No quiere ser buscada solamente cuando llega una campaña, sino sentirse escuchada cuando falta empleo, cuando falla un servicio, cuando preocupa la seguridad o cuando una familia necesita respuestas concretas.
Conozco esta realidad desde el Distrito Federal Electoral 02 de Zacatecas, integrado por 28 municipios y uno de los territorios más extensos y diversos del estado. Aquí existen comunidades con enorme potencial, pero también una sensación recurrente de que el desarrollo se concentra en la zona metropolitana. Mientras allá vemos grandes obras e inversiones, en buena parte de nuestros municipios continúan pendientes la generación de empleos, la atracción de empresas, mejores servicios públicos y nuevas oportunidades para los jóvenes.
Los programas sociales del Gobierno de México han significado un respaldo importante para adultos mayores, estudiantes, personas con discapacidad, campesinos y familias que durante años permanecieron al margen. Debemos defender esos avances. Pero también debemos entender que el bienestar no puede reducirse únicamente a una transferencia económica. La gente necesita calles limpias, recolección eficiente de basura, seguridad, agua, vivienda, empleos dignos y condiciones para desarrollar un negocio o permanecer en su comunidad.
La propia realidad política del Distrito 02 debe invitarnos a reflexionar. Morena gobierna directamente 10 de sus 28 municipios y, aun considerando a los partidos aliados, existe una pluralidad evidente en la región. No debemos mirar estos números como una confrontación entre partidos, sino como un mensaje ciudadano: ninguna fuerza política puede dar por sentado el respaldo de la población. La confianza se construye todos los días y también puede perderse cuando aparece la distancia.
Quienes participamos en la vida pública tenemos que aprender a escuchar incluso aquello que incomoda. Reconocer pendientes no significa negar los avances de la transformación; por el contrario, significa fortalecerla. Un proyecto político demuestra madurez cuando es capaz de corregir, mejorar y regresar al territorio para preguntar qué está funcionando y qué hace falta resolver.
La próxima elección volverá a poner a prueba esa relación entre ciudadanía y gobierno. La gente valorará obras y programas, pero también recordará quién regresó a su comunidad, quién atendió una llamada, quién acompañó una gestión y quién permaneció cercano después de obtener el voto. Recuperar y conservar la confianza también es transformar, porque gobernar bien comienza por no perder nunca de vista a la gente.

