El síndrome de burnout (quemarse) en trabajadores

 

No dejarías que la batería de tu celular se agote,

No dejes que te pase a ti tampoco,

 el autocuidado no es un lujo es una prioridad

 

El burnout, es un término usado, en un principio, en el ámbito laboral para referirse a un síndrome (con varios síntomas) psicológico que implica una respuesta prolongada a estresores crónicos en el trabajo. Estos síntomas han aumentado debido al trabajo en casa (home office).

Algunos síntomas que podemos citar son: cansancio extremo, falta de energía, aislamiento, embotamiento afectivo, malestares físicos (dolor de cabeza, dolor de espalda, pesadez, ardor, calor, hormigueo, entumecimiento, tics nerviosos, entre otros), insomnio, aumento o disminución del apetito, pérdida de interés en relaciones sociales, laborales y sexuales, disminución de la motivación, desinterés por actividades que antes producían placer y procrastinación (postergación o posposición de actividades que deben atenderse, sustituyéndolas por otras más irrelevantes).

El nombre del síndrome se origina de la metáfora evocadora de una llama que se está reduciendo a cenizas, esto es relacionado a la experiencia de la gente, donde puede llegar a experimentar una erosión psicológica con el paso del tiempo. El “fuego” inicial del entusiasmo, dedicación y compromiso con el éxito se ha “quemado” (burned out), dejando detrás las brasas humeantes del agotamiento.

Este síndrome está altamente relacionado con los cuidadores principales, como mencionamos en el artículo anterior donde prevalece el agotamiento. La dimensión del agotamiento representa el componente de estrés individual básico del burnout. Se refiere a sentimientos de estar sobre exigido y vacío de recursos emocionales y físicos. Los cuidadores al igual que los trabajadores se sienten debilitados y agotados, sin ninguna fuente de reposición, carecen de suficiente energía para enfrentar otro día u otro problema, y una queja común es “estoy aplastado, sobrecargado y con exceso de trabajo –simplemente es demasiado”.

Las fuentes principales de este agotamiento son la sobrecarga, inadecuada asignación de tareas, ambiente laboral emocionalmente inestable, mala organización, impropia definición de los puestos de trabajo, nulo apoyo de los jefes o compañeros de trabajo, poco interés por la salud en general, falta de capacitación, precario suministro de la información, prácticas institucionales que no promuevan la salud mental, falta de evaluación de riesgos, sobrexposición a estresores, falta de descanso, abuso de horas de trabajo entre otros.

Y los mecanismos para disminuir el estrés laboral podría hacer todo lo contrario a lo que se ha mencionado con antelación:

No excederse en el ritmo de trabajo (Respetar pausas para descansos)

Aprender a establecer límites ante exceso de tareas

Cultivar un buen ambiente laboral (Fomentar el trabajo en equipo)

Aprender a atender señales las señales del cuerpo

Separar el ámbito personal del laboral

Buscar apoyo familiar y social

Fomentar el sano esparcimiento

Cuidar el cuerpo, dormir y comer saludable

Promover actividades que fomenten la salud mental

Mantener una comunicación sana y asertiva

Delimitar las actividades propias de cada uno, con la perfilación o los términos del contrato

De ser necesario buscar ayuda psicológica o tomarse un descanso de ser posible, recuerde que en casa Carrillo contamos con asesoría psicológica sin costo, de corazón.