2,410 total views

Muchas personas, sobre todo en los últimos años, han visto su economía personal o familiar afectada.

Hablamos de que, desde la llegada de la pandemia por el Covid-19, se formó a su vez una crisis que afectó a prácticamente todo el mundo, en mayor o menor medida, pero por supuesto, hubo a quienes por su tipo de actividad laboral o emprendimiento, la pandemia los perjudicó de mayor forma.

Nada más en nuestro país, se estima que desde el 2020, por lo menos 12 millones de personas perdieron su trabajo y más de 1 millón 100 mil negocios, principalmente aquellos que sostienen nuestra economía, como lo son las tienditas, las tortillerías, estéticas y otra serie de comercios tuvieron que cerrar sus puertas.

Además de la pandemia, una serie de malos manejos desde el Gobierno Federal han hecho que nuestra economía en lugar de crecer, se contraiga al -0.1% en el último tramo del 2021. Y acabamos de pasar la peor cuesta de enero que habíamos visto en los últimos 20 años en México, pues no olvidemos que aún hoy, los precios de la canasta básica y de algunos de los principales servicios como la gasolina o el gas, están por los cielos.

Y bueno, por si fuera poco todo lo anterior, en Zacatecas además, los maestros, personal de salud y de corporaciones de seguridad han tenido problemas para cobrar el sueldo que les corresponde en tiempo y forma.

Todo lo anterior, ha ocasionado que una gran cantidad de personas se hayan visto en la imposibilidad, en más de una ocasión, de poder pagar puntualmente la mensualidad de algún crédito que hayan solicitado para la adquisición de una vivienda, un carro, la universidad, el negocio, o algún préstamo personal, lo que provoca que quienes han pasado por eso queden así marcados en el buró de crédito.

El buró de crédito, es una institución, que genera informes del historial de crédito de las personas o empresas, en donde se especifica también la puntualidad y cumplimiento que tienen las personas al pagar un crédito que solicitaron, esto va generando una especie de puntuación y depende mucho de eso si después un banco, una tienda de conveniencia, alguna agencia, etcétera decide darle un crédito o no a una persona.

Pues precisamente cuando se tiene el registro en el buró de crédito de que existió retraso o falta de pagos, la información sobre las personas y sobe su situación pueden permanecer ahí hasta por tres años.

Pero aceptémoslo, nos gusten o no los créditos, hoy en día son la única forma en la que las familias mexicanas podemos acceder a una casa, a un buen carro, universidad, negocio y cualquier situación que surja de emergencia.

Por lo tanto es muy importante no caer en el buró, o al menos, lograr salir pronto para poder volver a estar en condiciones de acceder a un crédito.

En ese sentido, en días pasados presenté una iniciativa ante la Cámara de Diputados para solicitar la reforma de los artículos 20 y 23 de la Ley para Regular a las Sociedades de Información Crediticia, para que se acorte el tiempo en que una persona que se ha visto en la necesidad de retrasar o faltar a sus pagos de un crédito, rápidamente pueda volver a levantarse y salir adelante en temas económicos.

Esperamos que al igual que el resto de las iniciativas que he presentado, pronto, muy pronto se puedan desahogar positivamente para nuestra gente. Los mantendré al tanto.