Juchipila, tierra de monumentos: en el Cabildo no se ha propuesto retirar la estatua de Florinda Meza
Juchipila, Zacatecas. A seis días del 24 de julio, fecha que ha sido señalada en redes sociales como posible momento para el retiro de la estatua de Florinda Meza, el tema sigue generando especulación entre la ciudadanía. Sin embargo, integrantes del Cabildo del Ayuntamiento de Juchipila confirmaron que no existe hasta el momento ninguna petición formal para su retiro, ni por parte del alcalde ni de los regidores.
De acuerdo con fuentes consultadas dentro del mismo cuerpo edilicio, el asunto no ha sido agendado ni discutido en sesiones oficiales, por lo que legalmente no hay procedimiento en marcha ni intención manifiesta de quitar dicha escultura. Además, recordaron que la instalación de esta estatua en 2019 fue aprobada en su momento por el propio Cabildo, lo cual le otorga un carácter institucional.
El presidente municipal, José María Castro Félix, se encuentra de gira de trabajo en Chicago, Illinois, desde el 18 hasta el 22 de julio, y aunque el rumor ha ganado fuerza en el ámbito digital, en el Ayuntamiento no hay señales de que se esté considerando una acción al respecto.
Por su parte, el regidor y docente Gerardo Esparza enfatizó que Juchipila es un pueblo de historia y cultura, con una gran tradición en la creación y conservación de monumentos, bustos y esculturas:
“Aquí no solo está la de Florinda Meza. Hay esculturas a figuras como Catarino Lara Benavidez, Don Leonardo Reynoso, Benito Juárez, Antonio Rosales, Francisco I. Madero, y recientemente a Xiuhtecuhtli, último gobernador caxcán, entre muchas otras.”
También recordó que existen placas conmemorativas, estatuas como la de Xochipilli en la zona peatonal, y monumentos como el dedicado a la Bandera Nacional, reflejo de una identidad rica y diversa.
En suma, la estatua de Florinda Meza, colocada por el Ayuntamiento en 2019 como un homenaje a una figura reconocida del espectáculo nacional con raíces en Juchipila, no está en riesgo legal de ser retirada, al menos por ahora. Su destino, más allá del debate social, sigue sin definición oficial.








