ColumnasJulia A. Olguín Serna

La verdadera fortaleza de Morena está en la unidad, la transparencia y el respeto al pueblo de Zacatecas

Por: Mtra. en Derecho Electoral , Julia A. Olguín Serna

Diputada federal con licencia

Colaboración editorial para Pulso del Sur

Zacatecas vive un momento decisivo para el futuro de nuestro movimiento. El proceso interno para definir a quien encabezará la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación representa mucho más que una legítima competencia entre mujeres y hombres con trayectoria; es una oportunidad para demostrar que en Morena sabemos construir acuerdos, privilegiar la unidad y poner siempre por delante el interés del pueblo antes que cualquier aspiración personal.

Nuestro estado enfrenta retos que no admiten distracciones. La seguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones de las familias; el campo demanda mayor respaldo, las carreteras requieren mejores condiciones y muchas regiones esperan más oportunidades para sus jóvenes. A ello se suma una realidad política que no debemos ignorar: municipios tan importantes como Zacatecas capital, Fresnillo, Jerez, Jalpa, Tabasco y otros hoy son gobernados por fuerzas distintas a Morena. Ese escenario debe invitarnos a reflexionar con seriedad y humildad. La confianza ciudadana se fortalece con resultados, cercanía y unidad, nunca con divisiones internas.

La historia de nuestro movimiento ha demostrado que su mayor fortaleza radica en la organización del pueblo. Por ello, los mecanismos internos deben desarrollarse con reglas claras, transparencia, certeza y pleno respeto a los resultados. Si las encuestas son el instrumento que nuestro partido ha definido para escuchar la voluntad de la ciudadanía, deben realizarse con absoluta claridad, ser respetadas por todas y todos, y estar acompañadas de un comportamiento responsable de quienes participamos en este proceso. La democracia interna también se construye con confianza.

En política, las elecciones no se ganan descalificando compañeros ni debilitando al movimiento; se ganan sumando voluntades. Cada liderazgo, cada militante, cada simpatizante y cada comité representa una parte fundamental de este gran proyecto. Debemos cuidar las formas, respetar a las personas y entender que, una vez concluido este proceso, todas y todos seguiremos teniendo la misma responsabilidad: trabajar por Zacatecas y consolidar la transformación que millones de mexicanas y mexicanos respaldan.

Estoy convencida de que Morena sigue siendo la principal fuerza política de nuestro estado y del país. Pero también estoy convencida de que ningún partido puede dar por hecho la confianza de la ciudadanía. Esa confianza se gana todos los días con trabajo, con resultados, con cercanía y con congruencia. El pueblo espera de nosotros soluciones a sus problemas, no diferencias que nos dividan.

Hoy más que nunca debemos recordar que los cargos son temporales, pero el compromiso con Zacatecas permanece. Que este proceso interno nos permita salir más unidos, más fuertes y más cercanos a la gente. Porque cuando privilegiamos el respeto, la transparencia y la suma de voluntades, no gana una persona; gana Morena, gana la transformación y, sobre todo, gana Zacatecas.