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Tradición viva en el sur de Zacatecas: “Los Judas” toman las calles de Tayahua

Villanueva, Zacatecas.– En el corazón del sur del estado, donde la fe y la costumbre se entrelazan con la identidad de sus comunidades, Tayahua volvió a dar muestra de una de sus tradiciones más singulares durante el Sábado de Gloria: la celebración de “Los Judas”.

Año con año, jóvenes de esta comunidad se cubren el cuerpo con aceite y sustancias oscuras para recorrer las calles en un ambiente festivo, interactuando con la población entre risas, carreras y un juego muy particular: “abrazar” a quienes se encuentren a su paso. La dinámica es conocida por todos: quien no desea ser alcanzado, opta por entregar algunas monedas, en una escena que mezcla picardía, convivencia y tradición.

Lejos de ser un simple acto recreativo, esta práctica forma parte del mosaico cultural que caracteriza a la región sur de Zacatecas, donde las expresiones populares durante la Semana Santa no solo se viven desde la solemnidad, sino también desde la apropiación comunitaria y el sentido de pertenencia.

La figura del “Judas”, ligada históricamente a la traición en la tradición cristiana, ha evolucionado en Tayahua hacia una manifestación distinta, donde el simbolismo se transforma en una experiencia colectiva que involucra a generaciones enteras, manteniendo viva una costumbre que ha pasado de padres a hijos.

Para Pulso del Sur, esta celebración representa una muestra más de la riqueza cultural que emana de los municipios y comunidades de nuestra área de cobertura, donde cada tradición, por peculiar que parezca, guarda un profundo significado social.

No obstante, como muchas expresiones populares, también abre espacio a la reflexión sobre su evolución, los cuidados necesarios y el equilibrio entre preservar la tradición y garantizar la seguridad de quienes participan.

Así, entre risas, aceite y monedas, “Los Judas” de Tayahua no solo recorren sus calles: recorren también la memoria colectiva de un pueblo que se resiste a dejar morir sus costumbres.

Fotografías: Jaime Limón