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 En Latinoamérica se estima que entre 20 y 40 millones de estudiantes de educación básica ya no continuaran sus estudios al regresar de manera presencial (XXVII CIMME); la actual pandemia ha cambiado nuestras vidas que se vieron afectadas de manera drástica por el confinamiento necesario; la educación debería estar en el segundo lugar de la agenda pública después de la salud y en esta realidad donde la deserción y abandono escolar se reflejarán en más desempleo e inseguridad en el corto plazo, debemos crear una oportunidad de lograr una educación que sea útil en el futuro de nuestros hijos y alumnos.

El 8 de octubre tuvo lugar de manera virtual la XXVII Conferencia Iberoamericana de Ministras y Ministros de Educación (XXVII) en la cual México también forma parte y asistió el Secretario de Educación Esteban Moctezuma, se han examinado las consecuencias de la pandemia en sus sistemas educativos, han compartido experiencias y buenas prácticas para combatir sus efectos y han aprobado la siguiente declaración. Entre las acciones acordadas se destacan:

  • Impulsar nuevos modelos de aprendizaje, más flexibles y personalizados, que incluyan el emprendimiento y la innovación de manera integrada y transversal en los currículos.
  • Favorecer la formación a lo largo de la vida, con el fin de facilitar que toda persona pueda adquirir, actualizar, completar y ampliar sus capacidades para su desarrollo personal y profesional.
  • Formular un plan de acción para la escuela digital para hacer frente a la brecha digital en la región y avanzar en la incorporación de recursos digitales en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
  • Promover la capacitación y formación continua de las y los docentes, dotando al profesorado de los medios y competencias digitales para adaptarse a entornos virtuales e híbridos mediante la aplicación de metodologías de enseñanza no presencial.
  • Dar un impulso decisivo a la innovación, la formación digital, el aprendizaje a lo largo de la vida y la capacitación del profesorado con el fin de garantizar la continuidad de la enseñanza y mejorar su calidad y así minimizar el impacto que la crisis del COVID-19 ha tenido en millones de alumnos en la región.

En Asia se tienen como competencias prioritarias que los egresados de la educación básica sean competentes en: programación, inglés, emprendimiento e innovación.

 El único trabajo del que no podrán despedir a nuestros hijos será el que ellos mismos creen con sus emprendimientos como una forma de vida.

Víctor Manuel Silva Galaviz.

direccion@instituto3e.org