Los Medios Enmedio

RECREO

Una de las batallas políticas más decisivas para la democracia es la que libra casi en solitario el Presidente de la República por establecer una relación republicana con el poder fáctico del conglomerado de medios de comunicación, se trata de disolver el vínculo que nació en la última década del Siglo XIX en el cual Porfirio Díaz y “El Imparcial” sentaron los fundamentos del “acoplamiento”, la pregunta es que sin con 17 entidades federativas y varios cientos de municipios gobernados por quienes pidieron el voto de la #Cuarta Transformación el chayote y la represalia dejarán de ser los instrumentos para “moldear” la comunicación como han dejado de ser en el gobierno federal pero no en los otros niveles de gobierno, incluyendo no a pocos de los que en 2018 llegaron impulsados por la misma fuerza política del Presidente que optaron por segur financiando su proyección personal y ablandando “críticos” con cargo a los impuestos.

La prensa ferozmente opositora al gobierno de López Obrador no ha sentido la urgencia de cultivar su credibilidad para consolidarse en el libre mercado de la información y de ese modo hacer de su autonomía editorial, una política sustentada en su legítimo buen desempeño empresarial porque cuenta con la “generosidad” de personeros de gobiernos estatales y municipales, congresos legislativos, órganos autónomos, que no secundan el saneamiento de la relación entre esas empresas y el dinero público.

La intensa batalla política entre lo viejo y lo nuevo es muy viva en los medios de comunicación gubernamentales, el mapa político vivido en el primer trienio de López Obrador incluye 7 entidades gobernadas por sus afines y 26 por opositores con distinto grado de radicalismo, en estos últimos estados los medios de comunicación han funcionado como caja de resonancia de los medios de la Ciudad de México más opuestos a la #Cuarta transformación difundiendo cotidianamente los contenidos más agresivos y confeccionando una barra de opinión con detractores sistemáticos de todo lo que hace el Presidente.

CHAYOTERISMO EN ESTADOS Y MUNICIPIOS

Las elecciones de Junio del presente año le dan la vuelta a la tortilla, ahora los que llegaron montados en el fuerte respaldo a López Obrador son 11 que se suman con los anteriores para totalizar 17 entidades federativas formalmente adscritas a la #Cuarta transformación (Baja California repite) Si los 11 gobernadores no dejan solo al Presidente y prefieren entenderse por lo bajito en los mismos términos vigentes desde el Porfiriato coyunturalmente no pasará nada dramático. Los resultados electorales reportan una colectiva autonomía de criterio de la ciudadanía que determina que potenciar el chayoterismo en aras de pretensiones individuales no es políticamente rentable, aunque si oneroso para la hacienda pública, aunque el principal daño a los gobernados es el desperdicio de las herramientas comunicacionales públicas o privadas con financiamiento público para fortalecer procesos de progreso colectivo en todas las áreas.

Las libertades de expresión y de prensa alcanzan un nivel irreversible para bien del país, los gobernadores de todos los partidos ya no pueden inhibir la libre expresión del pensamiento, las redes aniquilaron los controles tradicionales, vuelven contraproducente la represalia y le dan voz a los anteriormente soslayados. A tan aplaudible proceso contribuyen todos, desde los que ejercen el periodismo sustentado en los valores del oficio hasta los que los usan por motivaciones ajenas y hasta opuestas a la tarea de informar. En ese sentido, juzgo muy positivo que Aguilar Camín pueda calificar de pendejo a un Presidente sin temor a la policía política de tiempos no muy remotos, que los más biliosos tribunos de los medios se puedan expresar sin sufrir menoscabo, la sociedad aprende que dejar hablar a todos preserva el orden, contrario a lo que suponían los inquisidores del pasado.

¿SEGUIRÁN IGUAL?

Seguramente en los 15 estados que próximamente estrenarán gobernadores el gremio periodístico vive con incertidumbre la transición institucional, si el padrón de anunciantes de cada medio lo constituyeran en gran proporción los anunciantes privados, tal preocupación no existiría, su dependencia de los “convenios” hace que los que se identificaron con contendientes derrotados teman marginación y que los que se consideran afines viven esperanzados en la recompensa por “servicios en campaña”, cuando nació esta oprobiosa dependencia tuvieron la ventaja de que Porfirio Díaz solo simulaba el juego electoral que siempre ganaba.

El gremio de los informadores es de los más vulnerados en sus derechos laborales, el flujo principal de dinero lo reciben las empresas, directivos y uno que otro columnista con astucia para bien venderse, los mejores periodistas tienen que resignarse a la precariedad de ingresos con tal de preservar la ética del oficio, es a estos valiosos del periodismo a los que reivindicará el adiós al esquema porfirista que promueve López Obrador.

Nos encontramos el jueves en Recreo

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