POR EL REGRESO DEL SENTIDO COMÚN

RECREO

La reforma electoral a leyes secundarias que en estos días ocupa la atención pública va mucho más allá de lo electoral y del INE. Estamos ante el conflicto histórico entre el sentido común y la borrachera de poder en el servicio público a cargo del estado mexicano

El INE se convirtió en vitrina de privilegios por los 123 que ganan más que el Presidente de la República, porque su cúpula se otorga prestaciones como “la dote patrimonial” y disfruta con sus familiares el seguro médico de gastos mayores que con cargo a los contribuyentes pone a su disposición la medicina y servicios hospitalarios inalcanzables para la inmensa mayoría

Las remuneraciones públicas para la clase gobernante iniciaron su despegue a finales de los ochenta del siglo pasado y desde entonces no pararon de crecer hasta que en 2018 accede a la Presidencia de la República López Obrador que como primer acto de contención en reduce en 60 por ciento el monto de sus ingresos, promueve una reforma constitucional que establece que ningún servidor público podrá ganar más que el Presidente, cancela las millonarias pensiones de los expresidentes y establece un esquema operativo  en la administración pública federal con énfasis tal en el ahorro que a cuatro años de su gobierno no se ha adquirido un solo vehículo nuevo para el ejército de burócratas

Los frutos de gobernar con sentido común se manifiestan en el hecho de no enfrentar la pandemia recurriendo a endeudar al país y no cancelar las obras concebidas para impulsar el desarrollo nacional como el AIFA, la refinería Olmeca, el ferrocarril interoceánico, el Tren Maya, el parque energético en Sonora además del despliegue de programas sociales de gran significación para los tradicionalmente marginados

Si habla con quienes fueron regidores o diputados al final de los ochenta y principios de los noventa del siglo pasado, usted constatará que eran otros tiempos, que la borrachera de poder que se apoderó de la política modeló a las últimas generaciones pero que aún viven los que se desempeñaron en lo público con otro sentido de estado, el sentido común que nunca debimos perder como no lo han perdido muchos países

RESISTEN LOS BORRACHOS DE PODER

López Obrados solo manda en la administración pública federal en su condición de jefe del poder ejecutivo, no tiene modo de introducir el sentido común en los poderes judicial y legislativo, en los órganos autónomos, en los estados y municipios, ni siquiera tiene modo de moderar los altísimos ingresos de los jefes de partidos políticos que también cobran del dinero público.

Para algunos el dinero es como droga que causa adicción, sabedores de que las altas remuneraciones son temporales, hacen lo que pueden para enriquecerse, así junto con el crecimiento legal, aunque éticamente cuestionable se incubó la mentalidad de rapiña y floreció el enriquecimiento ilícito, las facturas falsas, los moches, los prestanombres y demás formas de acumulación en boga en el neoliberalismo mexicano

En los estados y municipios sobreviven administraciones públicas amoldadas al derroche, a los altos ingresos y al aprovechamiento máximo de las oportunidades de enriquecimiento ilícito que aparezcan, por eso, la reforma contra los insultantes privilegios de la casta dorada del INE tiene repercusiones más allá del órgano electoral y más allá de lo electoral

Sombrerete Zacatecas, cumple hoy 4 quincenas sin que los más de 700 empleados del ayuntamiento reciban su salario porque el IMSS promovió embargo de las cuentas por el enorme adeudo de cuotas obrero patronales. La inmensa mayoría de los ayuntamientos ofrece un cuadro de insolvencia, son los saldos del abandono del sentido común durante varias décadas de borrachera de poder que envolvió al ´país

La borrachera de poder generó episodios imborrables en la legislatura local, después de años de usar la figura de apoyos sociales (herramientas legislativas), una vez suprimida, la siguiente camada de diputados sustituyó el mecanismo para seguir desviando las grandes cantidades pero ahora recurriendo a empresas fantasmas para documentar “servicios legislativos”, la legislatura actual buscó revivir el esquema de apoyos sociales porque implica menos riesgos y solo el repudio social generalizado moderó su pretensión. La borrachera de poder hizo que la anterior legislatura omitiera designar titular de control interno y la actual resistió hasta dónde pudo y finalmente, el lunes 12 del presente designa al abogado Hamurabi Gutiérrez

ADEMÁS, INÚTILES

La reforma electoral es parte de la guerra que vivimos los mexicanos para que retorne el sentido común porque su ausencia se tradujo en Ministros, Diputados, Senadores y altos burócratas con más altas remuneraciones que sus homólogos de Estados Unidos

La borrachera de poder nos ocasionó otro daño: Modeló políticos cero atributos, a los que sin dinero se les cierra el mundo

Nos encontramos el jueves en Recreo

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