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NIÑAS Y NIÑOS EN RIESGO DIGITAL; URGEN PROTECCIÓN REAL Y DERECHO AL OLVIDO EN ZACATECAS: ANA MARIA ROMO FONSECA.

Zacatecas no puede cerrar los ojos ante una realidad que avanza más rápido que nuestras leyes. Hoy, nuestras niñas, niños y adolescentes habitan un mundo donde lo digital no es opcional, es cotidiano; pero también es un espacio donde la violencia se ha sofisticado, se ha normalizado y, lo más grave, se ha invisibilizado, aseguró la diputada de Movimiento Ciudadano, Ana María Romo Fonseca.

Como diputada de Movimiento Ciudadano, levantó la voz con claridad: el ciberacoso, el grooming, la sextorsión y la violencia digital generada con inteligencia artificial ya están dañando vidas en Zacatecas. No son escenarios futuros, son heridas presentes que muchas veces ocurren en silencio, sin acompañamiento y sin justicia.

Reconoció que Zacatecas dio un paso importante en 2024 al prohibir la violencia digital con inteligencia artificial en la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, una medida respaldada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Sin embargo, hoy lo digo con responsabilidad institucional: no es suficiente.

Porque mientras la ley prohíbe, las víctimas siguen sin protección real. Cuando una niña es expuesta en redes, cuando su imagen es vulnerada o difundida sin consentimiento, no existe un protocolo claro que le garantice reparación del daño. No hay rutas efectivas de atención, ni mecanismos ágiles para retirar contenido que puede perseguirla toda la vida.

Esa omisión institucional tiene consecuencias profundas: afecta su autoestima, su desarrollo emocional, su vida escolar y su futuro. Y lo más alarmante, deja a las familias en la incertidumbre, sin herramientas, sin orientación y enfrentando procesos burocráticos que no responden a la urgencia del daño.

Por ello, desde el Congreso del Estado impulsaré una agenda firme y responsable que atienda esta deuda con la niñez zacatecana. Presentaré reformas para establecer, en primer lugar, un protocolo oficial de reparación del daño para víctimas menores de edad de violencia digital, con tiempos claros de respuesta y acompañamiento psicológico obligatorio.

En segundo lugar, propondré el reconocimiento del derecho al olvido digital, para que niñas, niños y sus familias puedan exigir la eliminación de contenido dañino de plataformas digitales, con respaldo legal y cumplimiento efectivo por parte de las autoridades.

Proteger a la infancia no es un discurso, es una responsabilidad. Y hoy esa protección debe extenderse con la misma fuerza al entorno digital. No podemos permitir que el internet se convierta en un espacio de impunidad para quienes dañan, ni en una condena permanente para quienes son víctimas.

Porque el derecho a vivir con dignidad no termina en la pantalla. En Zacatecas, es momento de actuar.