Año nuevo, ¿vida nueva?

 

  • Nunca es demasiado tarde para empezar a apreciar la alegría, la belleza, la bondad, la brisa, el amanecer y cada momento vivido

 

Anónimo

El año 2020 estuvo lleno de tragedias, fue un año en el que la humanidad realmente se enfrentó a un enemigo por demás invisible, que en momentos parece invencible. El covid-19 nos hizo enfrentarnos a cuestiones que generalmente evitamos o ignoramos, a saber: lo vulnerables que somos tanto como individuos y como sociedad, la falta de organización de nuestros gobiernos para actuar de forma rápida y eficaz, la psicosis masiva que puede ser provocada por la desinformación y por la poca confianza que la gente tiene en los medios de comunicación.

Al fin termina ese año tan terrible o lleno de aprendizajes y comienza otro, todos tenemos la incertidumbre, ¿Sera un año peor o mejor? Dejando por un momento a un lado el tema del covid todos deberíamos de tratar de entender que implica el inicio de un año nuevo. En la mayoría de los piases del mundo el año nuevo se celebra en la noche del 31 de diciembre para recibirlo a media noche, los romanos dedicaron el día 1 de enero a Jano, el dios “de las entradas, y los comienzos”. El mes de enero recibió nombre en honor a Jano, “que tenía dos caras, una que miraba adelante y una que miraba atrás”, en otras culturas es diferente, la más conocida a este respecto es en china en donde el año nuevo se celebra de acuerdo a la segunda luna nueva después del solsticio de invierno.

Más allá de la cultura el año nuevo suele ser visto como un momento de renovación, como un periodo de tiempo en el que tenemos la oportunidad de evaluar el año que termina y de hacer planes o compromisos individuales o grupales. Se llevan a cabo rituales relacionados, el consumo de 12 uvas en el que cada una representa un deseo o propósito; la quema de fuegos artificiales o de alguna figura que represente al año que termina, así como las piñatas alusivas.

Pero ante el año tan terrible que terminó ¿que podríamos rescatar? ¿Qué balance se podría hacer? ¿Qué cosas positivas podremos rescatar? Seguramente estas son preguntas difíciles de responder, más para las personas que han sido afectadas por la pandemia, aquellos que se han contagiado, aquellos que han perdido seres queridos y que no han podido despedirse de manera adecuada. Entonces, este los primeros días del año debería servirnos para hacer un ejercicio de reflexión, en el que más allá de hacer propósitos, los cuales la mayoría del tiempo no cumplimos, deberíamos hacer un esfuerzo para comprometernos a ser mejores personas, a ser más responsables con nuestros actos, a intentar acercarnos más con nuestros seres queridos.

Los que trabajamos en el acompañamiento y en las áreas de la salud comprendemos la importancia de estar con nuestros seres queridos en estos momentos ya que haya pandemia o no la vida es efímera y puede terminar de un momento a otro. En el Grupo Terapéutico Carrillo les deseamos a todos los lectores un feliz inicio de año y que al año que comienza sea mejor que el que termina.

Estamos para acompañarlo de corazón.